Relaciones de Amor-Odio
EL
ODIO es
una emoción intensa de profunda antipatía, disgusto, aversión,
rechazo, rencor, enemistad, hacia algo o alguien, esta catalogado
como contrario u opuesto al amor, capaz de cegar a las personas y
llevarlos a través de pensamientos que pudieran ser justificación
para querer limitar o destruir su objeto o sujeto con consecuencias
devastadoras.
¿Qué
causa el Odio?
Según
Sigmund Freud, (médico neurólogo austriaco, padre del psicoanálisis
y una de las mayores figuras intelectuales del siglo XX), el odio es
una pasión que se manifiesta en la experiencia del duelo, rivalidad,
competencia, que puede llegar a reflejarse por medio de síntomas o
sueño. Uno de los factores desencadenante del odio según Freud, son
todas aquellas personas, cosas o situaciones que limita la obtención
de algo deseado, placentero o satisfactorio que genera amor, es
decir, el odio surge de una situación de amenaza de alguien o algo.
Dentro
de las manifestaciones se pueden mencionar algunos hechos de
humillación, intolerancia, crueldad, celo, envidia, rencor, ira.
El
odio es un árbol malévolo, y como todo planta que va creciendo se
alimenta día a día de enojo, frustración, tristeza, resentimiento,
ira y amargura, no crece de la noche a la mañana, en algún momento
dará frutos amargos que pueden llegar a ser venenosos.
En
Génesis encontramos una historia que recrea estos aspectos.
Dice:
Génesis 4:2-8 Volvió a dar a luz, y tuvo a Abel su hermano. Fue
Abel pastor de ovejas y Caín labrador. Pasó algún tiempo, y Caín
hizo a Yahveh una oblación de los frutos del suelo. También Abel
hizo una oblación de los primogénitos de su rebaño, y de la grasa
de los mismos. Yahveh miró propicio a Abel y su oblación mas no
miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín
en gran manera y se abatió su rostro. Yahveh dijo a Caín: «¿Por
qué andas irritado, y por qué se ha abatido tu rostro?¿No es
cierto que si obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la
puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien
tienes que dominar.» Caín, dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera.»
Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel
y lo mató.
En
este pasaje se puede apreciar como los sentimientos tienen un papel
protagónico con relación a nuestras acciones, en los sentimientos
podemos encontrar respuestas acertadas o no para responder a una
situación de la viada diaria, por eso es tan esencial poder
controlarlos, tener templanza y dominarles, pues muchas veces, nos
dan argumentos que están muy lejos de la practica del verdadero
amor, ese que es sacrificado, que no busca lo suyo, que no es
egoísta, no se irrita ni es celoso. En Caín podemos ver que los
celos y la ira lo impulsan a tomar acciones que mas tarde tendrán
sus consecuencias, por cierto, no muy favorables, lo cual nos lleva a
la reflexión de que muchas veces creemos que le damos solución a un
problema si actuamos de tal o cual forma, sin buscar consejo alguno,
siempre es necesario escuchar a otras personas, leer la biblia, o
dejarnos ayudar cuando alguien se da cuenta que estamos pasando por
situaciones difíciles. Cuando Dios se acerca a Caín y le pregunta
que le pasa, primeramente podemos ver que Dios sabía (porque conoce
el corazón del ser humano) que Caín estaba pasando por un conflicto
emocional que lo llevaría a tomar graves decisiones, que mas allá
de resolver empeoraría las cosas. Sin embargo, la biblia no refleja
respuesta alguna de Caín, tal vez, si él hubiese descargado su
enojo conversando con Dios, no hubiese llegado a tomar la terrible
decisión de matar a su hermano Abel.
¿Es
bueno sentir odio por alguien?
Muchas
personas creen que el odio es el mejor castigo para aquella persona
que tanto daño le ha causado. El odio es un arma de doble filo, como
hemos visto, puede llevar a la destrucción de las personas, sin
embargo, la mas afectada es la lleva el sentimiento consigo, según
algunos estudios realizados las emociones o sentimientos tienen mucha
influencia en la salud física de las personas, por ejemplo, la
discriminación racial y la intimidación, trascienden de un
sentimiento de ira a rencor y posteriormente a odio, desarrollando
algunas enfermedades sintomáticas como la hipertensión, fatiga,
dolores de cabeza, dolor abdominal, náuseas, mayor susceptibilidad a
los resfriados, infecciones respiratorias, estrés y trauma que puede
conducir a los trastornos alimenticios, o empeorarlos. Dice
Eclesiastés 7:9 (RVR1960 )"No te apresures
en tu espíritu a enojarte; Porque el enojo reposa en el seno de los
necios"
Sin
duda alguna, no hay ningún beneficio en sentir odio por las personas
que nos rodean, se encuentra mayor castigo tanto físico como
espiritual para la persona que manifiesta el sentimiento que por
quien se siente, solo por el simple hecho de no saber resolver
algunas situaciones que como bien hemos estudiado, comienza por un
pequeño enojo y se convierte en una tragedia cuando no tenemos la
madures suficiente para controlarlo y manejarlo.
¿Será
posible amar y odiar al mismo tiempo a una misma persona?
Es
difícil creer que es posible amar y odiar a una persona al mismo
tiempo, sin embargo, se puede hacer referencia de algunas situaciones
especificas para entender esta dicotomía de sentimientos, que llaman
la atención por esas pequeñas acciones silentes que van mellando y
deteriorando la relación mas estable y llena de amor sincero que se
pueda sentir por la pareja, amiga/o, hermano/a, un hijo/a, madre o
padre.
Buscando
algunas experiencias por Internet encontré esto que puede expresar
gráficamente este tema, es la historia de una chica, que por razones
de permiso no pondré su nombre, esta dice así:
"El
motivo de mi tristeza es porque hace 4 meses falleció mi novio con
quien llevaba 6 años de relación y ahora que no esta lo extraño
demasiado, pero eso no es todo, no solo tengo tristeza por que ya no
esta, sino por que me dejo una tristeza doble que aun no he podido
entender, ya que el día que falleció me entere que me había sido
infiel y que había tenido un hijo hace dos años con otra persona y
eso es lo que provoca tal tristeza, no se como manejarlo; lo extraño,
lo odio, lo anhelo y a la vez siento rechazo."
Son
muchas las situaciones que pueden llevar a una persona a sentir o
experimentar esta mezcla de sentimientos, donde no se logra saber
cual es mas fuerte o mas débil, en el caso de esta chica, lo mas
difícil es que la persona que le ocasiona estos sentimiento no esta
en cuerpo físico para confrontarlo y desprenderse de las emociones
que siente. Sin embargo hay situaciones muy parecidas que por falta
de madures y dominio propio de las emociones pasan de un estado de
confusión temporal a un estado de enfermedad y permanente
sufrimiento, pues es inevitable ante una situación de traición,
muerte o profundo dolor que estos dos sentimientos se manifiesten
simultáneamente, pero de forma temporal, donde en algún momento se
debe tomar una decisión sabia y madura. Lo que no es sano es que
después de un tiempo las personas sigan enganchadas en una relación
(cualquiera que esta sea) haciendo daño, pero no puede estar lejos
de esa persona, como dice la canción te odio y te quiero.
En
La Biblia encontramos un versículo al que muy pocas veces le tomamos
la importancia que este merece porque no nos conviene detenernos y
reflexionar con respecto a este tema que se encuentra en Efesios
6:4, dice: "Y vosotros, padres, no
provoquéis a ira a vuestros hijos,
sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor".
Y es que muchas veces pesan mas nuestros pre-conceptos humanos, que
los consejos de hombres inspirados por Dios, para poder tener mejores
relaciones con nuestros seres queridos. Seguramente ya sabe de que le
voy hablar de esos sentimientos de amor -odio que pueden llegar a
sentir los hijos por sus padres...relaciones así como frecuente,
silenciosas!
Particularmente
conozco la historia de un hombre de mas de 40 años, que lleva una
relación de odio y amor hacia su madre, una mujer que durante toda
su vida ha mostrado preferencia por algunos de sus hijos y algo de
indiferencia por otros, esto ha llevado a momentos de gran tristeza,
frustración y celo a este hombre/hijo donde llorando como un niño
ha gritado y ofendido a su madre en reclamo porque no siente ni
expresa amor por él, en una oportunidad le pregunté porque no se
mudaba de la casa de su madre ya que le causaba tanto daño a ambos
la relación que tenían, a lo que éste respondió que ella era lo
único que tenia y que no podía estar lejos de ella, "yo espero
que algún día todo cambie" dijo.
Una
situación muy difícil así para el hijo coma para la madre, pero
que se presenta con mucha frecuencia, tanto que cuando se hace
alusión a la misma, la gente dice "eso pasa hasta en las
mejores familias". Sin duda alguna, como dice el verso antes
citado, en muchas ocasiones los padres por razones de preferencias
crean en los hijos estos conflictos emocionales, que no son
reconocidos, sino que les hacen responsables de su falta de cariño
hacia ellos, acusándolos de desobedientes, rebeldes, u otro
calificativo que intente justificar su falta de atención y por que
no decirlo falta de amor hacia sus hijos.
¿Cómo
sanar una relación llena de odio?
Hablar
de sanar sugiere un proceso, que puede ser rápido o lento, todo
depende de la disposición y paciencia que cada persona tenga para
cambiar algunos elementos que están influyendo en su carácter y de
esta manera tener los resultados esperados, ¿cual es el resultado?
dejar de odiar y aprender amar.
Algo
de lo que debemos estar consciente es que las enemistades, pleitos,
celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos envidias,
(Gálatas 5:20-21 LBLA) entre otras, son emociones que provienen de
una vida que necesita una relación personal con Dios, y es la
primera que debemos empezar a sanar. La biblia esta llega de consejos
y promesas para los que obran conforme a las enseñanzas, que Dios el
creador de la humanidad diseñó para que fuéramos mejores seres
humanos... como Él lo concibió en Su corazón. Es llenando nuestro
corazón de (los frutos del Espíritu Santo) amor, gozo, paz,
paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio
propio, (Gálatas 5:20-21 LBLA) cuando podemos compartir con otros de
esas buenas ganancias, pues es reflejo y testimonio de la intima y
sana relación que tenemos con Él.
Efesios
4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro
enojo.
Lo
primero que debemos aprender es a reconocer los errores (pecados) que
cometemos contra Dios, las personas y nosotros mismos, la ira es un
sentimiento que afecta nuestra relación con estos tres sujetos en
cualquier situación que enfrentemos, y en eso hay que meditar hasta
internalizarlo: ¡¿cuanto daño hago cuando reacciono con ira?!. Lo
segundo es poner en practica el no dejar para mañana lo que puedo
que hacer cuando tenga bajo control mis sentimientos de ira. Todos
sabemos que no es bueno reaccionar con la calentura de ira, lo mejor
es tomarse unos minutos y calmarse. Sin embargo, tampoco es bueno
dejar pasar mucho tiempo, es necesario resolver los conflictos,
hablar y llegar a acuerdos, de lo contrario, la ira tiene un amigo
que constantemente lo visita; se llama rencor, y este es un visitante
que cuando llega no se quiere ir, sino que llama a muchos otros
sentimientos, al punto de llenarte de odio.
"Porque
si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro
Padre celestial os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los
hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgresiones”
(Mateo 6:14,15)
Ahora,
podemos hablar del acto de perdonar y ser perdonados, ¿perdonar a
quien?
A
nosotros mismo, la culpa es parte de ese grupo de sentimientos
torturantes que ocasionan en las personas enfermedades físicas y
psicológicas que limitan la buena y adecuada relación con los
demás, es un sentimiento donde las personas se auto-marginan o
excluyen del contacto con el resto de su entorno.
A
todas aquellas personas, que en algún momento dijeron o hicieron
cosas que te lastimaron, hirieron, menoscabaron, fallaron y/o
traicionaron, esas personas que necesitan sentir el amor sincero que
es capaz de perdonar. Muchas veces nuestra mala relación con otras
personas es por la falta de perdón de los unos a otros.
Una
de las acciones mas necesarios para estar bien con nosotros y con los
demás es el hecho de ser perdonados, cuando reconocemos nuestros
errores y buscamos el perdón de esa persona a la que le fallamos,
nuestra alma anhela imperiosamente la restitución de nuestro error,
por eso somos capaces de suplicar y rogar hasta llorar y cuando lo
recibimos es como ese bálsamo entolado que va penetrando la piel y
alivia el golpe mas profundo.
Reconocer
que cometemos errores, que no somos perfectos y que necesitamos del
perdón los unos a los otros, nos hace personas llenas de amor, mas
humildes y serenas antes las adversidades.
Proverbios
15:1 “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace
subir el furor.”
Por
lo general la primera reacción que tienen las personas cuando la
gritan, también es gritar a la otra, un grito trae otro grito, toda
acción tiene una reacción. Aun así hay cosas por aprender y
practicar, una vez escuche el testimonio de una bella pareja, de como
lograron controlar una posible situación de conflicto, resulta que
en una conversación, donde el le reclamaba algo a ella, en un tono
de voz muy alto, ella le respondió, diciendo: ¡Que hermosos ojos
cafés tienes! el no esperaba una respuesta de este tipo, sin embargo
fue la estrategia que ella utilizó para decirle en otras palabras
¡cálmate! o tal vez ¡cállate! El carácter no se demuestra
pegando 3 ó 4 grito, sino con templanza y madurez para controlar una
situación.
Proverbios
21:14 (BAD) “Al hombre airado se le hace callar con un regalo.”
Cuantas
veces hemos visto en las películas de amor, que los hombres cuando
cometen un error le llevan un presente para contentar a su pareja,
ojo no es comprar a las personas, estoy hablando de algún detalle
que demuestre lo importante que es esa persona para nosotros, y si es
de su propia inspiración mucho mejor, como por ejemplo; un poema,
una canción, una rosa del camino, un paseo, un tiempo juntos, tal
vez el gesto de escuchar. Un enojo es en sí mismo un reclamo de
algo, deténgase un momento y regale el placer de comprender el
motivo del enojo, sea el primero en escuchar y el ultimo en hablar.
Si
amas a alguien, pero le haces daño entonces tu amor no es sincero,
es un amor infectado, que con el paso del tiempo como cualquier
infección puede traer consecuencias graves, atrévete a ser un árbol
que da buenos frutos, revisa honesta y objetivamente si lo que
sientes es un amor sincero, puro, sin manchas ni arrugas o si hay
algunos sentimientos camuflado. Trátalos a tiempo y sana tu
relación, no hagas caso de esos consejos que en muchas ocasiones
recibimos de algunos arboles secos y huecos que no pueden dar frutos,
tu sabes cuales son. Se radical y aprende a controlar tus emociones,
derribando falsos argumentos!
DTB.


